FrankenPoint

O el monstruo que surgió de las presentaciones.

por: Emilio Roselló

Estoy seguro de que muchos de vosotros utilizáis el PowerPoint para presentar productos, resúmenes de actividades, o simplemente para transmitir ideas. Otros puede que os hayáis decidido por otras herramientas menos conocidas como Prezi, un programa gratuito fácil de utilizar y con animaciones chulísimas, o quizás otras plataformas. Aplicaciones hay miles. Pero lo que va a hacer que vuestras presentaciones sean geniales ya os digo que no van a ser los programas.

 

Hacer una presentación memorable depende de muchos factores. Y tenerlos presentes a todos es un verdadero acto de malabarismo.

 

Lo principal es conocer bien qué queremos conseguir. Que aunque parezca mentira, no siempre se tiene claro en un primer momento y hace falta mucho esfuerzo para sintetizar las ideas, saber distinguir entre lo que es relevante y lo que no lo es, para desarrollar la presentación.


Así que probablemente, cuando te sientas delante de la pantalla, estés pensando en inspirarte en alguna fantástica presentación que viste, e incluso te puede servir como punto de partida. Pero enseguida te das cuenta de que aquello que tratas de reproducir no cuadra. Hay cosas que no funcionan.


Y a pesar de que tu memoria te dice que era genial, tu sentido común chilla como loco porque estás apunto de crear otro fantástico monstruo de Frankestein en el maravilloso mundo de las presentaciones.

 

No desfallezcas. Deberías saber que muchas de las mejores presentaciones no las ha desarrollado una sola persona. Hay todo un equipo de profesionales en muchas disciplinas que ponen todo su esfuerzo en el arte de la comunicación para conseguir resultados increíbles. Cada uno desempeña muy bien su papel: diseñadores, redactores, fotográfos, artistas 3D, animadores… Incluso quien se ponga detrás del micro no será uno de ellos, será alguien que tenga dotes de buen orador. Hay que ganarse al público, y el maestro de ceremonias es esencial.

 

Así cualquiera, ¿no?

Ya sé que en tu caso no cuentas con nadie más, y que muchas veces tu jefe te manda la presentación para ayer. Pero no por ello debes arrojarte en los brazos de la primera idea que se te ocurra, y en un estado de locura transitoria, empieces a embutir fotos, textos, animaciones y todo lo que se te venga a la cabeza en la presentación, porque causaras un gran impacto, pero para nada bueno.

 

Calma. Cierra los ojos y relájate. Coge un boli y papel y empieza a hacer un esquema. Si no sabes cosas tan básicas como donde se va a hacer la presentación o quién es tu público, averígualo. Es importantísimo saberlo porque ello marcará los tiempos y el lenguaje que debes usar para llegar a tu público. Algunos consejor que deber'ias considerar son:

 

  • Busca imágenes de calidad para dotar a tus palabras de mayor impacto
  • Crea una lista de elementos que deberían aparecer
  • Intenta mantener el criterio de 1 diapositiva = 1 idea
  • Investiga para documentar las ideas
  • Menos es más.
  • No pongas paja para rellenar con tablas y datos que nadie va a leerse
  • No seas redundante
  • Pros y contras
  • Sintetiza

Hay tantas cosas que deberías aprender antes de empezar a hacer una presentación que no empezarías nunca, así que para abreviar un poco, aquí abajo te dejo una buena guía:

Suerte y aplica estos conocimientos, verás como la próxima vez que tengas que hacer una presentación, al menos lo tendrás todo un poco más claro.

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